No ficción,  Reseñas

Maloca, Maloca. Una pediatra en la Amazonia, de Michela Sonego

“A medida que avanzo en la preparación del equipaje, más siento que aumenta la desagradable sensación de que todo lo que tengo y todo lo que sé hacer, en resumen, todo lo que he sido hasta este momento ya no importa nada. Es necesario que vuelva a empezar con todo desde el principio.”

Michela Sonego – Maloca, Maloca

En Maloca, Maloca. Una pediatra en la Amazonia Michela Sonego nos narra, a caballo entre el ensayo antropológico y el diario de viaje, su estancia como médico en la Amazonia brasileña, conviviendo con el pueblo indígena de los yanomamis. Ha sido mi primera lectura del año y no podría haber empezado con mejor pie.

De una manera amena, empática y tierna, pero también dura y sincera, lejos de la típica mirada paternalista cargada de prejuicios, Sonego nos cuenta tanto sus vivencias como las sensaciones que le despertó el vivir en una comunidad tan distinta y con unas costumbres tan ajenas a las suyas.

“No hay nada que hacer. Estas personas son tan diferentes, tienen costumbres tan alejadas de las nuestras, que me llevará tiempo dejar de maravillarme cada vez que vea como su cómo su cara adquiere nuestras mismas expresiones, siendo el testimonio de preocupaciones y de sentimientos idénticos.”

Michela Sonego – Maloca, Maloca

Sonego me ha hecho viajar, reír, emocionarme, enfadarme, crearme curiosidad y revolverme la conciencia; todo lo que, de un tiempo a esta parte, le pido a un libro. Y todo ello con una forma de narrar muy novelística, alejada del academicismo, lo que la convierte en una novela adecuada para todo aquel que sea mínimamente curioso, aunque no tenga nociones de antropología.

La autora sabe cuando tirar del humor, pero también cuando ponerse seria, porque el libro trata aspectos bastante duros. El contacto de las tribus indígenas con los “blancos” siempre suele traerles complicaciones de la mano de enfermedades nuevas que diezman sus comunidades. Pero no solo eso, también la introducción de nuevos valores y conceptos son una amenaza para su forma de vida.

Además de todo eso, la autora deberá enfrentar el expolio de recursos naturales que sufre la selva amazónica (en el libro se menciona una moderna fiebre del oro) que amenaza la supervivencia del ecosistema y la de los pueblos autóctonos; el tema del infanticidio, propio de la cultura de los yanomamis y que a Sonego, como pediatra, le supone un duro reto de aceptación, o el la violencia de género, problema endémico de prácticamente todas las sociedades del mundo.

A pesar de esto, Sonego no pierde en ningún momento esa mirada fresca, inocente, como de niña maravillada con el mundo, pero para nada ingenua, que hace de su relato una verdadera maravilla.

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