Ensayo,  Feminismo

La llegada a la escritura, Hélène Cixous

Si no posees una lengua puedes ser poseída por ella: Haz que la lengua te siga siendo extraña. Ámala como a tu prójima.

Hasta hace poco nunca había oído hablar de Hélène Cixous, a pesar de ser una de las pensadoras y feministas europeas más importantes del siglo XX, con una importante obra tanto en ficción como en ensayo. Es difícil encontrar su obra traducida al castellano y con ello nos perdemos un mundo entero.

La llegada a la escritura es un libro breve, pero intenso con el que podemos ser partícipes del recorrido emocional de Cixous hasta convertirse en escritora.

No se trata de una lectura fácil ni ágil. Parece que en este texto la autora haya vaciado tanto su mente como sus tripas y es fácil reconocerse en sus palabras, reconocer sus miedos y sus fantasmas.

El libro está escrito en una especie de plano secuencia. Un monólogo interno, con una escritura muy poética, pero pegajosa y turbia en algunos momentos. Un texto amorfo en el cual el “como” es tan importante como el “que”. La forma se mezcla con el significado y las fronteras se difuminan.

Cixous pone en práctica un estilo, una narrativa totalmente distinta a la que estamos acostumbrados y con ella pretende hacer una reivindicación. Ella inventa su propio lenguaje y llena las palabras con sus propios significados, por eso en algunos momentos es un poco difícil seguir el hilo de lo que escribe con la cabeza. Para Hélène Cixous escribir y ser es lo mismo. La escritura deja de ser una herramienta para convertirse en vida.

No es un libro para todo el mundo, pero me parece genial para todas aquellas que queráis dar un paso más, profundizar en la teoría literaria desde una perspectiva de género, ver la escritura desde otro prisma… Es un punto de partida perfecto para la investigación y la experimentación, y para acabar con los miedos que nos asaltan a todas las que alguna vez hemos pensado en coger la pluma.

Todas las razones por las cuales yo creía no tener derecho a escribir, las buenas, las no tan buenas, y las verdaderas falsas: -no tengo lugar donde escribir. Ningún lugar legítimo, ni tierra, ni patria, ni historia que sean mías.

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