Un paseo por la vida

Un paseo por la vida

Dice Carmen G. de la Cueva en su libro Un paseo por la vida de Simone de Beauvoir que “las mujeres no han sido apenas representadas por sí mismas, sino construidas por la mirada de los otros”. Quizás por eso estoy dedicando la mayoría de las lecturas de este año (y seguramente del resto de mi vida) a autoras, a escuchar sus voces, a oírlas decirse, aunque la mayoría de las veces eso de “decirse” sea una empresa imposible.

Reconozco que soy una novatilla en esto del feminismo, aunque me encante tocarles las narices a mis amigos y conocidos con el tema; todavía estoy empezando a investigar, aprehender y a poner en práctica. De hecho, me había planteado esta nueva etapa del blog como una especie de diario en mi aprendizaje. En ello estamos.

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí, y quiero retomar el hábito de escribir compartiendo con vosotros mi opinión sobre el libro que os mencionaba al principio. Hace tiempo que tengo El segundo sexo en mi estantería, aunque no me he atrevido con él todavía, y siento una atracción muy fuerte por Simone de Beauvoir. Así que cuando vi esta edición preciosa de Lumen e ilustrada por Malota, me hicieron los ojos chiribitas.

Cosas de la vida, en mi última visita a Barcelona me fui de libros con mi madre, y empiezo a creer que es verdad eso de que nadie me conoce como ella, porque de repente me asaltó con este libro en las manos y al ver mi cara me dijo: este te lo regalo yo. Si sois LECTORAS sabréis que esas palabras pueden ponerte los pelos de punta.

“He experimentado ese deseo de querer encontrar amigas, hermanas casi, en los libros durante toda mi vida.”

Lo mejor de la lectura es sentirte identificada con las palabras, con las vivencias. Sentir que el escritor te está hablando directamente a ti. Olvidar por unos momentos la soledad que todos sentimos en mayor o menor medida.

En un curso de escritura que hice hace algún tiempo, la profesora decía que todas las voces son válidas y son importantes. Es importante decirse, pero también es muy importante “leer”, porque a través de la lectura de todas esas voces aprendemos a identificarnos, aprendemos nuevas palabras con las que ir definiéndonos.

Ese es el objetivo de la escritura de Beauvoir: “encontrar gente que me escuche, y serles útil mostrándoles el mundo tal y como yo lo veo.” Porque no hay solo una realidad, sino que cada persona es un mundo y es importante dejar constancia de esa variedad, de esa alteridad hasta conseguir que nadie se sienta excluido, que nunca ninguna vuelva a sentirse fuera de lugar, desterrar para siempre a “la chica rara”.

“Malcom, una gran hacedora de biografías, escribió: (…) [lector y biógrafo] van los dos juntos de puntillas por el pasillo, se detienen en la puerta del dormitorio y tratan de mirar a través de la cerradura.”

De la Cueva nos enseña a su Simone de Beauvoir, miramos a través de sus ojos, compartimos las cosas que ha aprendido de ella. La biografía es un género que hasta hace bien poco no me decía nada, pero que se está convirtiendo en uno de mis favoritos. Y lo que más me ha gustado del libro es que no se trata de una narración aséptica, sino que se transpira a la autora por todos sus poros. De la Cueva se pringa hasta el pelo en el libro.

Cualquiera puede conocer los datos biográficos de Beauvoir entrando en la Wikipedia, pero lo que realmente me parece interesante son las interpretaciones que cada uno sacamos de esos hechos y las implicaciones que acaban teniendo en nuestra propia vida.

Por otro lado, el libro es tan bonito, que durante su lectura hasta me sentí incapaz de doblar las esquinas para marcar mis pasajes favoritos (algo que últimamente siempre hago en todas mis lecturas).

Las ilustraciones de Mar Hernández “Malota” son preciosas y son como una segunda lectura del libro y de la vida de Beauvoir. Me ha encantado sumar otra mirada más en esta lectura.

Con este libro iniciamos un acercamiento a la vida y la obra de la increíble escritora francesa desde un punto de vista muy personal. Buceamos entre sus contradicciones, espiamos sus secretos e intentamos entenderla de la misma manera que lo intenta la autora, aunque quizás nosotras saquemos otras conclusiones.

Después de haberlo leído solo puedo dar las gracias: gracias Simone, gracias Carmen y Mar, gracias mamá y gracias a todas las que escribís, las que leéis y con las que cada día crezco un poquito más.  



2 pensamientos sobre “Un paseo por la vida”

    • ¡Muchas gracias Ana! Me alegro de que te haya gustado. Si al final te animas con el libro pásate por aquí y lo comentamos 🙂

      ¡Un abrazo fuerte!

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