Mes: enero 2019

La azotea, de Fernanda Trías

La azotea, de Fernanda Trías

Decir que La azotea es una novela intensa sería quedarse cortísima. Leer a Fernanda Trías es tropezar y caer en una charca de desesperación y angustia, que no entiende de realidad-ficción, y quedarse chapoteando.Decir que La azotea es una novela intensa sería quedarse cortísima. Leer a Fernanda Trías es tropezar y caer en una charca de desesperación y angustia, que no entiende de realidad-ficción, y quedarse chapoteando.

Una habitación propia, Virginia Woolf

Una habitación propia, Virginia Woolf

En 2018 leí bastante sobre Virginia Woolf, primero el recopilatorio de cartas de ella con Lytton Strachey, publicado por Jus, y acto seguido empecé con la lectura de su biografía escrita por Lyndall Gordon y editada por Gatopardo Ediciones, además de artículos y reseñas de su obra, pero empezar con sus textos me daba un poco de miedo.Por eso me vino que ni pintado que la primera lectura de El club de Rory (club literario un poco freak, pero muuuy chulo al que me apunté a finales del año pasado) fuera Una habitación propia. Ya no valían excusas para enfrentarme a ella.

Maloca, Maloca. Una pediatra en la Amazonia, de Michela Sonego

Maloca, Maloca. Una pediatra en la Amazonia, de Michela Sonego

“A medida que avanzo en la preparación del equipaje, más siento que aumenta la desagradable sensación de que todo lo que tengo y todo lo que sé hacer, en resumen, todo lo que he sido hasta este momento ya no importa nada. Es necesario que vuelva a empezar con todo desde el principio.”

En Maloca, Maloca. Una pediatra en la Amazonia Michela Sonego nos narra, a caballo entre el ensayo antropológico y el diario de viaje, su estancia como médico en la Amazonia brasileña, conviviendo con el pueblo indígena de los yanomamis.